¿Son las ventanas un punto de acceso fácil para los ladrones?

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El verano pide a gritos tener las ventanas abiertas cuando cae la noche o a primera hora de la mañana. También forma parte de nuestra rutina tras levantarnos para así renovar el aire del dormitorio y de la vivienda. Y a veces, por despiste u olvido, nos vamos de casa dejándolas abiertas o sin comprobar que todas están bien cerradas.

Esto convierte a las ventanas en un acceso fácil al interior de nuestro hogar, vivamos en una planta baja, en un primer piso o superiores. O bien en una vivienda unifamiliar. Pero, como siempre decimos, todo es cuestión de cuidar la seguridad de nuestro hogar para ponerle solución.

Si queremos garantizar la seguridad de nuestras ventanas, sean del tipo que sean, debemos tener en cuenta varios elementos que nos ayudarán a protegernos:

1. Las persianas autoblocantes

No solo permiten que durmamos con oscuridad total sino que suman seguridad a nuestras ventanas, haciéndolas casi invulnerables cuando están bajadas.

Hablamos de las persianas autoblocantes, cuya particularidad es que bloquean automáticamente cada lama en la guía mediante un punto de anclaje. Esto hace que desde fuera sea imposible levantarlas.

Además, debido a su peso mayor de lo normal, no pueden elevarse de forma manual sino que necesitan de un sistema motorizado el cual a su vez nos garantiza que no podrán subirse desde el exterior.

Son más caras que las persianas normales y su instalación también es más costosa pero sin duda son un gran elemento de seguridad. En todo caso, si esta opción excede tu presupuesto, sigue bajando las persianas cuando salgas de casa. A fin de cuentas, son un elemento más a superar por parte de quien quiera entrar por nuestras ventanas.

2. Rejas de seguridad

Poner rejas en las ventanas suele ser típico en los pisos bajos o en las primeras plantas, pero la realidad es que nada nos impide colocarlas en un piso más elevado si lo deseamos.

Actualmente existen diseños de todo tipo pero es cierto que no suelen ser agradables a la vista, ni desde fuera ni desde dentro de la casa. Además, en caso de necesitar salir por ellas si la puerta está bloqueada durante una emergencia, pueden ser un problema.

Una solución son las rejas virtuales de infrarrojos. ¡Como lo lees! Se trata de un detector de tipo barrera de infrarrojos conectada con tu alarma, de modo que si alguien intenta cruzarla, saltará. Son de materiales resistentes al exterior y muy fáciles de instalar. A simple vista parecerá que no hay nada en tus ventanas y, sin embargo, contaréis con una auténtica reja invisible.

También podemos encontrar en el mercado rejas con apertura y cierre bajo llave, de modo que nuestra ventana sea una posible salida de emergencia.

En todo caso, lo que está claro es que se trata de un potente elemento disuasorio que aumenta con creces la seguridad de nuestra vivienda.

3. Vidrio de alta seguridad

Si te niegas a poner rejas o vives en una comunidad de vecinos donde no aprueban que coloques este elemento, debes saber que existe el llamado vidrio de alta seguridad o vidrio laminado.

Se trata de un tipo de ventana anti-intrusión muy difícil de romper. De hecho, pueden intentar usar un martillo o lanzar un ladrillo que el vidrio no llegará a romperse. Se quebrará en pequeños trocitos pero estos no se despegarán los unos de los otros gracias al laminado imperceptible, haciendo que el acceso al interior no ocurra.

Eso sí, ten en cuenta que se trata de una medida de seguridad cara y que tendrás que aplicarla en todas las ventanas de tu casa.

4. Cierres y cerraduras para ventanas

Ya sean ventanas colgantes, abatibles, de doble guillotina o correderas, puede ser fácil abrirlas desde el exterior si no se bloquean correctamente al cerrarse. Si detectas este problema, existen cierres y cerraduras con llave para todo tipo de ventana que podemos situar en los marcos o rieles de las ventanas para evitar su apertura desde fuera pero que desde el interior podamos seguir abriéndolas con facilidad.

Su instalación no es demasiado complicada pero sí hay que estudiar antes muy bien qué cerradura pondremos en función de las características de la ventana.

5. Sensores de apertura

Una forma de saber inmediatamente si alguien accede a nuestra casa por las ventanas es gracias a los sensores de movimiento. Estos se pueden conectar con tu alarma, de forma que recibirás un aviso al instante.

Incluso existen detectores de apertura y vibración, de modo que podrás saber antes de que entren si alguien intenta forzar la ventana gracias a la vibración que esto origina.

Es un recurso con un coste asumible, que se amortiza rápido y cuya instalación podemos realizar nosotros mismos. Además de contar con la comodidad de manejarlos desde nuestro propio teléfono móvil.

6. La anticipación

Esta es la clave para aumentar la seguridad de nuestro hogar. Y nada como una cámara de vigilancia para ello. Podrás ver si alguien accede a tu propiedad o actitudes sospechosas frente a tus ventanas a pie de calle, alertando así con margen a las autoridades o incluso haciendo sonar tu alarma para disuadir sus intenciones.

También con el mismo objetivo de anticipar el problema, podemos recurrir a los detectores de movimiento para exterior (asegúrate de que sea “anti mascotas” si tienes animales en casa) o a las barreras virtuales y transparentes que actúan como las rejas antes comentadas, creando una barrera invisible gracias a los infrarrojos. Ambos dispositivos deben estar conectados con tu alarma para que se active en caso de detectar un intruso.

Cualquiera de estas opciones por sí sola incrementará la seguridad de tus ventanas aunque es cierto que combinar varias de ellas es sin duda la mejor opción. Y recuerda comprobar antes de salir que dejas todo bien cerrado. ¡Ese es el primer paso siempre!

Puede que las ventanas sean un punto fácil de acceso al interior de una vivienda pero son muchas las soluciones para que nadie consiga entrar en nuestro hogar.