Sistemas de seguridad y alarmas

Seguramente habrás visto más de una película de Hollywood en la que un grupo de atracadores entra a robar a un comercio o a un banco. Entre el caos, uno de los empleados consigue escabullirse y apretar un botón que pone en aviso a los servicios y cuerpos de seguridad. Eso, en efecto, es lo que se conoce como un botón de pánico, una herramienta útil y cada vez más empleada para incrementar los niveles de seguridad tanto en comercios y bancos como en viviendas.

De acuerdo con diversos estudios sectoriales, la crisis económica ha visto cómo repuntaban los robos en viviendas y pisos particulares en España por encima del 70%. Este fenómeno, obviamente, no es patrimonio de nuestro país. En ciertos estados y provincias de México o Colombia, las autoridades han promovido la instalación de alarmas y botones de pánico en comercios y urbanizaciones especialmente “sensibles” en los últimos años a los asaltos. En México, estos 20.000 dispositivos forman parte de lo que se conoce como el programa “Escudo” para reducir los niveles de criminalidad.

Según recientes informaciones, su popularidad en el continente ya habría alcanzado también a Argentina, país en el que su utilización está resultando clave en la lucha contra determinadas bandas armadas de criminales.

Kits de alarma eficaces

Sea como fuere, estos sistemas se muestran especialmente eficaces ya que no sólo establecen un vínculo de comunicación directa entre usuario y empresa de seguridad sino, además, porque logran un siempre recomendable efecto de disuasión al combinarse con kits de alarma.

Estos kits de alarma y sistemas de disuasión son muy recomendables para personas mayores que viven solas y comercios regentados por una o muy pocas personas. Por ejemplo, un botón de pánico SOS inalámbrico compatible con la alarma sin cuotas TASC-G5 aporta las mejores condiciones de seguridad para el usuario desde cualquier zona de su negocio u hogar. Su pequeño tamaño y manejabilidad (tan sólo pesa 20 gramos) permiten llevarlo a cualquier zona, en el bolsillo del pantalón. De sencillo manejo, el aviso llega a la empresa de seguridad pulsando únicamente un botón.

Además de avisar al teléfono de emergencia que se haya programado, la presión del dispositivo hará que salte la alarma, consiguiendo así un doble efecto disuasorio. Su distancia de transmisión en área abierta es de 80 metros. Otra opción es el mando a distancia de largo alcance con botón de pánico. Igual de sencillo de ocultar y llevar, este dispositivo tiene un alcance de hasta 300 metros.