Detectores de presencia como elemento disuasorio

Pese a que cada vez son más las personas que instalan sistemas de seguridad en sus hogares o negocios, lo cierto es que aún hay mucho trabajo por hacer a la hora de garantizar la inviolabilidad de los domicilios y empresas de España. Las alarmas, cámaras IP o detectores de presencia se abren paso, cada vez más, en la oferta de productos al alcance de todos los presupuestos domésticos. Y es que una pequeña inversión puede ahorrarnos miles de euros en disgustos a futuro.

Tipología de los robos

Según el estudio de la aseguradora AXA sobre Siniestros por Robo en Viviendas, el lunes es el día de la semana en el que se producen más hurtos en los hogares de nuestro país. El análisis que hace la aseguradora de la situación establece que la indemnización media para los afectados por robos se sitúa ligeramente por encima de los 1.082 euros.

La aseguradora recomienda, entre otras medidas, mantener puertas y ventanas perfectamente cerradas si se va a salir de casa por más de un día. En este sentido, se llama la atención sobre la necesidad de proteger las bisagras de las puertas con pivotes de acero y, asimismo, que tanto las puertas como las ventanas tengan dos puntos de cierre. También es interesante contemplar la posibilidad de sensores que puedan detectar posibles intentos de intrusión.                                                                                             

Del mismo modo, hay que asegurar que la vivienda no parezca del todo deshabitada. Por lo tanto, hay que procurar no cerrar del todo las persianas y, por supuesto, no desconectar el timbre, señal inequívoca de abandono de la casa.

Efecto disuasorio

Uno de los factores fundamentales del éxito de ciertos sistemas de seguridad para el hogar y el comercio descansa, a partes iguales, en su calidad técnica y su capacidad disuasoria, cuanto más tiempo se sienta vigilado, grabado y escrutado el ladrón, más aumenta su nivel de estrés y, por tanto, las posibilidades de que abandone el intento de robo.

Especialmente recomendables en este apartado son los sensores de movimiento y detectores de presencia, que incrementan de manera exponencial la seguridad de las instalaciones sometidas a protección. Estamos hablando de dispositivos especialmente recomendables para primeros pisos o comercios situados a pie de calle, ya que en éstos se hace relativamente más sencilla la intrusión.

Los de pared o techo con rango operativo de 360º son la solución ideal en la lucha contra robos en el ámbito empresarial o doméstico.