camaras ip

Cuando hablamos de seguridad para el hogar podemos hablar de alarmas como la TASC-G5, detectores de humo, sensores de movimiento o cámaras de vigilancia, las conocidas cámaras IP. Y de cámaras hablaremos en esta entrada, pero para aquellos que no sepáis lo que es una cámara IP os lo vamos a explicar.

Son videocámaras diseñadas especialmente para el envío de vídeo, y a veces audio. Están permanentemente conectadas a Internet y podemos acceder a ellas desde cualquier ordenado o una sencilla APPP. Pueden integrarse en aplicaciones de vigilancia y dependiendo de su software pueden enviar un sms o un email si detectan presencias extrañas en el lugar donde estén instaladas (Hogar, Negocio, etc.). Asimismo hay cámaras que permiten la grabación de imágenes o secuencias de imágenes para su posterior visionado y poder comprobar qué es lo que hizo que saltase la alarma en determinado momento.

Son una herramienta formidable para ver lo que pasa en determinado lugar cuando no nos encontremos presentes. Para ello es necesaria una conexión a Internet, donde se conectará la cámara y donde comenzará a enviarnos las imágenes en muy poco tiempo.

¿Qué diferencia tiene respecto a otras cámaras de vigilancia? Una cámara de estas características tiene cuatro componentes principales

  • Componentes tradicionales (Procesador de imagen, lentes, sensores, etc)
  • Sistema de compresión de imagen
  • Sistema de procesamiento compuesto por la CPU, DRAM, FLASH y un módulo Ethernet y/o Wi-Fi. Este sistema de procesamiento se encarga del envío de las imágenes al módem y también del movimiento de la cámara o de la activación de los sensores de movimiento.

Su funcionamiento es tan sencillo que es prácticamente plug & play, es decir, enchufar y funcionar; con lo que tendremos acceso a ella en prácticamente cuestión de minutos.

Las ventajas que nos reporta tener un sistema de vigilancia y seguridad como este en nuestra casa o trabajo son muchas como el control de los puntos de acceso o rincones susceptibles de accesos no permitidos, controlar una caja registradora o zona de cobros, mantener la seguridad ante presencias no permitidas, vigilar a personas mayores o bebés, vigilar un aparcamiento, obras, zonas deportivas y un largo etcétera.

Con una cámara IP podremos ver lo que pasa desde cualquier lugar del mundo, siempre que tengamos Internet, su efectividad es muy alta y su precio muy reducido así como su mantenimiento. Son muy sencillas de instalar, las hay tanto de interior como de exterior y también son muy fáciles de poner en red en caso de querer más cámaras en determinado lugar. Sin duda una de las mejores soluciones actualmente para la seguridad de lo que más queremos.